Jueves 19 Julio 2018

  

 

Comuna 15

  

Se trata de los primeros tres casos de profesores de la UBA que, habiendo cumplido 65 años, pretenden ejercer el derecho a extender sus actividades por 5 años más, como lo consagra la nueva ley de jubilaciones de docentes universitarios.

FEDUBA, (Sindicato de docentes de la UBA), acompañó la presentación de los tres profesores. Estas tres acciones se acompañarán una docena más de amparos que serán presentados en los próximos días y que contarán con el apoyo de CONADU, la Federación Nacional de Docentes Universitarios.

Los amparos, radicados en los juzgados federales en lo contencioso administrativo número 11, 12 y 5 -a cargo de la jueces Sarmiento, Rossi y Córdoba respectivamente-, se presentaron el 29 de diciembre, un día después de que el rector de la UBA, Rubén Hallú, resolviera impugnar la constitucionalidad de la ley, pretendiendo justificar en el resguardo de la autonomía universitaria la vulneración de los derechos de los docentes.

La discriminación por edad y el art. 51 del estatuto de la UBA

La aplicación de la nueva ley de jubilaciones, que significó un gran avance para los docentes universitarios de todo el país ya que consagra, entre otros derechos largamente reclamados, un haber jubilatorio del el 82% móvil, fue puesta en duda desde su sanción por las autoridades de la UBA, aduciendo primero su  incompatibilidad con el art. 51 del estatuto de la UBA que  establece un límite de 65 años para el desempeño como docente regular en la casa de estudios.

Por esta razón, hace dos meses, la Comisión de Interpretación y Reglamento del Consejo Superior de la UBA, convocó a las entidades gremiales a una reunión para discutir la aplicación de la ley. En la reunión, la secretaria general de FEDUBA, María Inés Vignoles, y el secretario gremial, Federico Montero, sostuvieron la necesidad de que la UBA cumpliera con la ley, informando a los docentes de 65 años sobre su derecho a optar por permanecer en su cargo 5 años más.

Respecto de la cuestión legal, se sostuvo la necesidad de una interpretación armónica y razonable de los principios constitucionales de autonomía univeristaria y los derechos laborales, así como también de la preeminencia de la constitución y las leyes nacionales por sobre los reglamentos y estatutos. Asimismo, se reafirmó el carácter inconstitucional y discriminatorio del art. 51, ya establecido en sucesivos fallos desde 1999.

Luego de dos meses de silencio por parte de las autoridades sobre el tema, desde FEDUBA (se promovieron acciones legales para resgardar el derecho de los docentes, ampliamente justificados desde el punto de vista legal 
y, tras la cuestionada asamblea universitaria en la que se renovaron las autoridades, la Comisión de Interpretación y Reglamento emitió un dictamen que impugna la constitucionalidad de la ley. Sobre este dictamen, el rector Hallú basó la impugnación de la UBA a la ley.

La resolución del rector vulnera los derechos de los docentes amparándose en la autonomía univeristaria

A través de la resolución, el rector decidió, mediante la resolución 2241-09: (1) adherir al dictamen de la Comisión de Interpretación y Reglamento, (2) iniciar acciones legales (declaración de certeza) y (3) suspender la aplicación del art. 51 hasta que se expida la justicia.

Queda claro entonces que las autoridades de la UBA pretenden arrogarse para sí las modalidades de contratación de sus docentes, desconociendo los principios constitucionales, tratados internacionales y leyes nacionales que tutelan los derechos laborales en general y considerando "interferencias indebidas" aquellas leyes que tutelan los derechos de los docentes universitarios en particular, como la 26.508.

La posición de las autoridades de la UBA resulta una grave impuganción de los derechos laborales y sienta un preocupante antecedente al ampararse en la autonomía universitaria para hacerlo. Asimismo, la demora en la resolución, dictada el 28 de diciembre último, vuelve por lo menos ambigua, cuando no abstracta o ilusoria, la suspensión del art. 51, ya que el conjunto de los docentes de 65 años ya fueron notificados por la UBA de su jubilación compulsiva.

Por esta razón, mediante la presentación de esta primera serie de amparos, que se continuarán con una docena más en los próximos días, FEDUBA decidió instar a sus afiliados a realizar las presentaciones legales mencionadas, que aguardan la resolución por parte de la justicia a la brevedad.


                                                                                                Fuente : FEDUBA