Martes 27 Junio 2017

  

 

Comuna 15

  

Hay espacios que son símbolos de un barrio y generan identidad entre sus habitantes, el club, el cine, la biblioteca, la plaza, etc. En Villa Urquiza hay un lugar que su historia atraviesa a varias generaciones de vecinos, y que está muy presente en la memoria colectiva de sus habitantes. La Sala de Asistencia Médica General Urquiza (el “hospitalito”) era un centro de salud solidario que se construyó con el aporte y la voluntad de los vecinos nucleados en el Círculo 9 de Julio, allá por 1941 y que alcanzó su estructura actual en 1969.  Supo contener hasta 5 mil pacientes mensuales y alcanzó los 1300 socios, hasta que el año 2007 se vio obligado a cerrar sus puertas debido a exigencias municipales (tras el efecto cromañon) y desmanejos administrativos de la comisión directiva que lo conducía por aquél entonces. Sus paredes, encierran historias de sueños, frustraciones y luchas que se podrían plasmar en una película.  Hoy está en riesgo de desaparecer para siempre, debido a embargos que pesan en sus “espaldas”. Como en todo film, hay héroes y villanos que protagonizan la historia. Y los que hoy aportan la “luz de esperanza” son los vecinos que luchan (desinteresadamente) para recuperar este espacio, donando su tiempo, energía y hasta plata de sus bolsillos, con el único objetivo de que el “Hospitalito” vuelva a funcionar con el mismo espíritu solidario que lo pensaron sus fundadores, y no termine siendo un lugar de comercio y lucro. “Esto va más allá de los judicial o económico, es la lucha por recuperar parte de la memoria del barrio y de que no se quiebren los sueños…”, aseguran.

 

 

Al llegar al  “Hospitalito” de Villa Urquiza, ubicado en Av. Triunvirato y Manuela Pedraza, me reciben Miguel Davidziuk (primer vocal)  y Yanina Baccino (encargada de la comunicación), dos de los vecinos que son parte de esta “cruzada” para salvar a esta institución. Mientras recorremos sus tres pisos y me van contando la historia, veo que el diminutivo con el que fue bautizado, es simplemente afectivo. Es una enorme estructura que conserva muchos de los equipamientos con los que se atendía en las distintas especialidades que brindaba sus consultorios, que además tenía una guardia, entrada de ambulancia y hasta una morgue. También cuenta con locales propios lindantes. “Aquí hubo hasta internados”, asegura Miguel.

 ¿Por qué quiebra el “Hospitalito”?

Miguel:  En el año 2001 (como consecuencia de la crisis) empezó a haber serios problemas administrativos.  Y luego con médicos que hicieron juicios. Estos profesionales prestaban servicio de forma independiente y discontinuada pero para la ley había relación de dependencia. La relación laboral se termina no por voluntad del empleador sino porque hubo una quiebra. Desde el 2007 no se atendió más a nadie. Había maneras de demostrar que no había relación de dependencia pero no se apeló. El anterior Presidente, Julio Mohammad, quería que esto vaya a remate para sacar un beneficio y no notificó de los reclamos de estos profesionales, dejando al “Hospitalito” sin posibilidad de defensa y agravando su situación. Los demás miembros de la comisión dejaron de participar y él tomó una actitud hostil y se creyó el dueño del lugar…hasta se vino a vivir acá cuando se peleó con la mujer. Mediante un proceso judicial se logró destituirlo, sin violencia y siempre en el marco de la ley pero hoy tenemos el problema de esos reclamos judiciales. 

Y por otro lado, como esto se había empezado a caer, en el año 2002, se alquiló el primer piso para poder generar ingresos y darle continuidad al lugar. Buscaron algo que tenga que ver con la salud y que genere ingresos. Les alquilaron el primer piso a personas que pertenecían a una Confederación Nacional del Deporte y ellos se comprometían a prestar un servicio de salud deportiva de alto nivel. Uno de ellos era el Presidente de Sportivo Barracas, otro era un Pastor Protestante pero (por debajo) se dedicaban al negocio inmobiliario de forma ilícita. Los vecinos de la comisión anterior hasta le entregaron los libros de la institución, que luego nos costó mucho recuperar. Lo nuevos inquilinos eran un grupo de estafadores que llegaron a montar -aquí adentro- un fideicomiso que otorgaba créditos hipotecarios denominado: Misión Hogares. Compraban un terreno y se lo vendían a varias personas. Hubo trabajando hasta cuatro asociaciones ilícitas.

El que era pastor capacitaba a los fieles acá para que vayan a conseguir el diezmo… etc.  Lo único que querían hacer es negocios…. Cuando nosotros nos empezamos a involucrar con la institución, en 2013, nos encontramos con estas personas que se creían lo dueños del lugar…

¿Y cómo los sacaron? 

Miguel: Les hicimos las demandas penales y civiles. El anterior Vicepresidente, Aldo Nesterovich, llamó a los socios y constituimos una nueva Comisión Directiva y, con orden judicial, entramos. Mientras haya 10 o 15 personas con voluntad de continuar la asociación continúa. Estos inquilinos se auto nombraba “propietarios” de algo que tenía una Comisión Directiva. Fuimos al Registro de la Propiedad y descubrimos que estaban a punto de pasar la planchuela de autoridad para que la sala de asistencia médica mute hacia otra asociación ficticia.

En 2013 realizamos la primer actuación acá adentro,  allí empezó a gestionar la nueva comisión pero era tal el descontrol que tardamos un año en ordenarnos y ver como se saneaba, económica y legalmente. Adentro encontramos un montón de papeles de estas personas, heladera y lavarropa el  del anterior Presidente y hasta elementos históricos del Club Sportivo Barracas. Nos encargamos de devolver todo.

¿Y los médicos denunciantes?

Miguel: Hay varios médicos que desistieron de la actuación porque vieron que esto tenía fines sociales y se había quebrado… Pero hay tres médicos que mantienen el reclamo y también un abogado que le reclama a la institución honorarios…

¿Estos son los que hoy tienen en “jaque” al Hospitalito?

Yanina: Claro…

¿Cuál es el monto del reclamo?

Miguel: Son 400 mil pesos más costas, honorarios etc., superan los 600 mil. Nosotros estamos tratando de pagar.

¿Cuál es la situación actual?

Miguel: Ahora pesa un embargo -sobre la institución- en nivel de ejecución. Todavía no hay fecha de remate pero lo queremos parar para que no se pierda este espacio. Porque el valor del edificio es muy grande en relación de la deuda. Estamos hablando de tres pisos con una torre encima de Movistar…

Eso les genera recursos ¿no?

Miguel: Si..

Lo que estamos buscando es una solución, como (por ejemplo) una sociedad mixta entre lo público y lo privado. Este lugar está ubicado en un lugar central y puede contener  no solo a vecinos de Villa Urquiza, sino de los restantes barrios de la Comuna 12, Agronomía como también V. López y San Martín. Ya que no hay nada cerca. Esto fue pensado como un centro de Atención Primaria. Este lugar está mucho mejor que muchos hospitales del conurbano.

¿Están dispuesto a recibir ayuda oficial?

Yanina: Si,  estamos abiertos a eso.  Y también llamamos a todos los socios y vecinos que puedan aportar porque la Comisión Directiva sola no puede…

 

stratford