Martes 26 Mayo 2020

  

 

Comuna 15

  

Los espacios gastronómicos ofrecen precios más bajos que el resto de los comercios. Funcionan en plazas y parques porteños.

En época de problemas económicos por las subas constantes de precios, los vecinos se la rebuscan de distintas maneras para poder gastar lo menos posible. Las Ferias de la Ciudad son una interesante opción de venta de alimentos y otros productos.


Vigentes desde 1990 tienen como objetivo asegurar el abastecimiento de productos de la canasta familia en la mayor cantidad de consumidores y ofrecer alimentos de buena calidad, con variedad y a precios económicos. La propuesta consta de frutas y verduras, carnes, productos de granja, pescados y mariscos, lácteos y panadería. Estos puntos móviles funcionan los lunes de 10 a 20 horas, y martes y domingos de 8 a 14. Respecto de la formas de pago, cabe destacar que cuentan con posnet para poder abonar con tarjeta.

Por otra parte, el Gobierno acuerda con los feriantes los días lunes, cada dos semanas, un listado de precios sobre productos básicos de la canasta familiar (frutihorticolas, granja, panadería, lácteos, pescado y productos de dietética).

A través de la Dirección General de Ferias, se controlan las habilitaciones, los controles de bromatología y las condiciones de higiene de cada puesto. Se efectúan inspecciones diarias, verificando los precios concertados y la vestimenta de cada feriante. Más info en la web de Ferias de la Ciudad

 

Por último, vale resaltar la app, gratuita y disponible para Android, a través de la cual los usuarios pueden levantar datos e información acerca de las ferias itinerantes

FERIA SABE LA TIERRA

Dentro de este programa de ferias existe Feria Sabe la Tierra, un espacio de intercambio directo entre productores y consumidores, en el que se articula la producción orgánica, natural y agroecológica con el comercio justo y el consumo consciente.

En este espacio los vecinos de la Ciudad pueden encontrar productos ideales para llevar adelante una vida más saludable. Además, tienen a su alcance otras alternativas no alimenticias como semillas y plantines, textiles, lanas artesanales y objetos de diseño.