Martes 23 Octubre 2018

  

 

Comuna 15

  

gabriel fuks

Gabriel Fuks es Legislador porteño por el Frente para la Victoria, y Vicepresidente de su bloque político dentro del parlamente porteño. El funcionario nos atendió en su despacho de la Legislatura, donde habló acerca del principal proyecto de ley que lleva adelante. Se trata de la creación de treinta Ferias Itinerantes de Abastecimiento Barrial (FIAB) distribuidas en las 15 comunas,  que se sumarían a las doce ya existentes. La idea es que sus precios sean similares a los que se consiguen en el Mercado Central. 

 

Fuks nos recibe entre medio de reuniones. Desde que dejó la presidencia de Cascos Blancos, donde se desempeñó durante diez años para pasar a ocupar un cargo de mayor exposición política se lo supo ver acompañando las distintas iniciativas de sus compañeros de bloque pero este es su principal proyecto como Legislador -hasta el momento- y el que lo perfilará ante la opinión pública de los porteños.

Lo que nosotros estamos planteando es abrir 30 ferias del Mercado Central en la Ciudad,  dos ferias por comuna. Actualmente hay doce ferias de abastecimiento barrial, que van rotando, son anteriores a la creación de las comunas, es decir que no tienen un criterio comunal. La idea es que el acercamiento a la población sea mucho mayor, que se hagan una vez por semana, con lo cual no estaríamos perjudicando a los pequeños comerciantes pero sí buscamos generar una lógica de precio testigo y una capacidad de los consumidores de tener una rápida accesibilidad a esa situación. También vimos que las ferias que preexisten ahora tienen precios muy confusos en relación a lo que son los precios del Mercado Central, no hay es una estabilidad de relación entre los precios del Mercado y los precios de las ferias de abastecimiento. Para las nuevas ferias, que subsumirían a las que preexisten, queremos que el representante de la Ciudad ante el Mercado Central firme una vez por semana una lógica de precios de la media del Mercado de esa semana, para que ese sea el índice de referencia que la gente cuando vaya a la feria, pueda tener.

¿Cuán aproximados a los valores que maneja el Mercado Central van a ser esos precios?

Nosotros entendemos que puede haber un desfasaje, que no van a ser los precios directos que vienen del Mercado Central pero pueden ser precios que oscilen entre un cinco o un diez por ciento, porque hay un consignatario, hay una inversión en el traslado de la feria, pero no debería ser más de eso, sobre todo porque los volúmenes que esta feria mueve, son volúmenes importantes.

¿Y estás ferias estarían en un lugar fijo? ¿O irían rotando?

Eso es algo que habría que conversar inclusive con las juntas comunales, sería importante que ellas pudieran opinar cuáles creen que serían los dos mejores puntos de cada comuna, en los cuales se pueda prever la cercanía de la mayoría de los vecinos con uno u otro punto, que estén en un radio aproximado de veinte, veinticinco o treinta cuadras de los vecinos. Eso dependerá también del tamaño de cada comuna, no es lo mismo la comuna ocho que la comuna dos, cada una tiene un volumen distinto. Pero por lo menos, que sepan que una vez por semana tienen una feria.

¿Cómo piensa conseguir el consenso necesario con el resto de los bloques políticos en la Legislatura y con las juntas comunales?

Lo primero es que lo apruebe la Legislatura, creo que si lo aprueba la Legislatura las Juntas Comunales lo van a aceptar de buen modo. Por lo pronto, lo han firmado al proyecto tres presidentes de comisión: Paula Oliveto, que pertenece a UNEN y es presidenta de la comisión de Desarrollo Económico, Edgardo Form, presidente de Usuarios y Consumidores, y yo, que soy presidente de Interjurisdiccionales, por lo tanto el tema del Mercado Central me es un tema de referencia; es decir, son tres comisiones muy involucradas en este tema. Creemos que el debate se va a dar, esperemos que la mayoría del PRO acepte esta discusión. Creo que el gobierno de la Ciudad está cometiendo un error, que es no registrar que hay una nueva conducta de los consumidores, y que los nuevos programas que están en vigencia, como Precios Cuidados, han generado una nueva conducta, hay una idea de la búsqueda de precios, de conocer información, hay grupos de vecinos que se organizan y van al Mercado Central. Todas estas cosas requieren una amplitud de criterio y un reconocimiento. Ojalá podamos hacerlo aprobar, como ustedes saben,  la mayoría la tiene el PRO, pero es posible que logremos una aprobación.

Esta política, ¿viene a acompañar al programa Precios Cuidados?

GF- Sí, absolutamente, más allá de lo político, el programa Precios Cuidados ha tenido un impacto muy grande. Ha logrado conductas en los consumidores, ha logrado que los productos que están incluidos, que cada vez se están ampliando más, hayan tenido un desarrollo muy grande, al punto que hasta a los propios productores les está costando abastecer, porque la gente va al supermercado a elegir Precios Cuidados. Si uno ve a la gente en el supermercado, ve que recorre primero el cartelito de Precios Cuidados. Creo que es el acurdo de precios más exitoso de los últimos años, sin ninguna duda.

Usted mencionó la oportunidad de incorporar a los comercios barriales al plan, ¿cómo sería esa incorporación?

En primer lugar, si el número de ferias es mayor, hay espacio para su incorporación. En segundo lugar, lo que hacen estas ferias es establecer un precio testigo, es decir que la gente va a las ferias y compra por ejemplo el tomate a un precio y después el consumidor va al comercio de barrio, y si ve que el vendedor lo tiene a un precio similar, le va a seguir comprando, pero sino, van a esperar una semana y van a volver a la feria. Si nosotros logramos que el comercio minorista pueda manejar una lógica del diez o quince por ciento del Mercado Central, quizá las ferias perderían sentido, pero bueno, en este momento hay que buscar una solución coyuntural a los precios de manera integral que mantenga un equilibrio.

Una de las mayores quejas es el desfasaje de precios que hay, no sólo del Mercado Central hacia afuera, sino de la Capital Federal en relación a provincia, o incluso hacia el interior de la Capital, la diferencia de precios es notable…

Sí, es absurdo. Hemos detectado que en algunas ferias itinerantes de las que ya existen ahora, si están cerca de un supermercado grande que tiene mucha oferta de carne, no venden carne. Entonces nosotros lo que queremos es obligar a que las ferias incorporen todo tipo de productos: carnes blancas rojas, chacinados, lácteos, todos los productos deben estar, el proyecto de ley así lo detalla. Por lo que los consignatarios deben preocuparse por ello.

También es una forma de generar empleo.

Sí, siempre que se tenga el cuidado de no atacar a los pequeños comerciantes. Es una medida para esta coyuntura. Ojalá podamos lograr en algún momento que todos los minoristas tengan una oferta de precios acorde a una ganancia razonable y no a una desmesurada. Pero hoy me parece que la mejora en la conducta de los consumidores nos ayuda.

Hay una tendencia de volver a las ferias, más allá de la nueva postura del consumidor.

Sí, hay distintas variantes. Están los vecinos que se organizan y van y compran, también las ferias populares que se dan mucho más en la provincia que en Capital Federal, pero la Ciudad también tiene su tradición de ferias itinerantes, y nosotros a través de este proyecto tratamos de mantener esa tradición. Esperemos que se pueda dar el debate y que esto ayude a mejorar la situación de la mesa de los porteños.

¿Cómo se va a controlar que estén todos los productos, se prevé alguna especie de multa, como en el caso de Precios Cuidados?

Esas son cosas que van a reglamentación. Yo pienso que si uno arma un sistema impositivo tiene que tener un control, el mecanismo es que quien está representando a la Ciudad en el Mercado Central tiene que firmar todas las semanas cuál es la media de los precios, entonces eso va a ser lo que determine si alguien está saliendo o no saliendo de esa norma. Incluyendo un porcentaje normal que uno pueda mantener, que habrá que estipularlo, diez o doce por ciento, y también de los costos, porque hay una lógica de los costos de los feriantes y además habrá que subsidiar los equipos con los que se montan las ferias. Pero la Ciudad tiene que hacerse cargo de su participación en el Mercado Central. Creo que si uno hoy para a la gente por la calle y le pregunta por el Mercado Central, estrictamente cree que es del Gobierno Nacional, y no es así, es del Gobierno Nacional, de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires. Y acá todo el mundo sabe quién es Alberto Samid, el representante de la provincia, pero nadie sabe quién es el representante de la Ciudad. Ni su nombre, ni le vio nunca la cara. Esto es un problema político, porque quiere decir que la Ciudad se desentiende de esa situación. Por eso, lo que buscamos también, es plantear una discusión.