El proyecto de Ley para transferir la competencia y la fiscalización de los servicios públicos de pasajeros de la Nación a la Ciudad de Buenos Aires obtuvo este martes dictamen en el Senado, y está listo para ser debatido la próxima semana en el recinto.

La iniciativa contó con las firmas suficientes de los integrantes del oficialismo en las comisiones de Asuntos Constitucionales; Infraestructura, Vivienda y Transporte; y Presupuesto y Hacienda; y de algunos opositores, como el porteño de Proyecto Buenos Aires Federal, Samuel Cabanchik, quien apoyó en disidencia.

Sin embargo, el legislador presentó una modificación al expediente original que incluye la conformación de un ente del área metropolitana del transporte automotor urbano e interurbano.

El proyecto de Ley enviado por el Ejecutivo al Senado ratifica el acuerdo firmado entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires para la transferencia del subte, el premetro y el tranvía e incluye también la fiscalización de las 33 líneas de colectivos que realizan todo su recorrido en el ámbito porteño.

Cuando la iniciativa sea aprobada por la Cámara alta, pasará a ser debatida en Diputados que la podría convertir en ley antes de fin de mes.

A su vez, el radicalismo firmó un dictamen de minoría alternativo apoyando la transferencia de los servicios, pero agregando un artículo para integrar a la Ciudad de Buenos Aires a la política de subsidios al transporte de todo el país.

El proyecto se debatió en una reunión plenaria a la que asistieron el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; su par de Economía, Hernán Lorenzino; y el flamante secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos.

Rodeado por los presidentes de las Comisiones, los oficialistas Marcelo Fuentes, Rolando Bermejo y Aníbal Fernández, De vido acusó de "ineficiente" al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.

De Vido dijo que el "desprecio" de Macri al acta firmada con la Nación para hacerse cargo del servicio de los subtes, "habla a las claras de que es muy difícil avanzar" en el diálogo sobre el traspaso.

El ministro consideró que el acta en la que se acordó el traspaso de los subtes "debe ser ratificada" por el Parlamento y no por la Legislatura de la Ciudad, y aclaró que la Ciudad de Buenos Aires es el distrito que mayores subsidios recibe del gobierno nacional.

"La Ciudad -se explayó el ministro- es la primera en cantidad de subsidios. Recibe 2.312 pesos por habitante por año en subsidios" lo que "habla a las claras de por qué llevamos adelante esta política".

Luego, De Vido tuvo un fuerte cruce verbal con el radical Gerardo Morales quien le reclamó que se refiera a la situación de TBA y a la tragedia de la estación de Once, en la que murieron 51 personas y otras 700 quedaron heridas.

“Ni yo ni ningún funcionario del gobierno se va a referir al tema de TBA. Es una crueldad hacia los familiares hablar sobre supuestos. Hay que apoyar a la justicia para que determine quiénes fueron los culpables”, sentenció.

A su turno, Lorenzino también fustigó a Macri, quien a poco de suscribir el acta decidió devolver los subtes a la órbita nacional.

"La Ciudad tiene los recursos para hacer frente a esta responsabilidad que desde nuestra óptica es una obligación que tenía desde antes del acta acuerdo firmada en enero", expresó Lorenzino.

Lorenzino trazó un panorama general de la economía del país y contrastó la situación "favorable" de la ciudad de Buenos Aires -a la que definió como un "distrito rico"- con respecto al resto de las provincias.

"Lo que el jefe de gobierno porteño no menciona es el total del gasto que el gobierno nacional ejecuta en la ciudad: le transfiere indirectamente más de 75 mil millones de pesos anuales a través de distintos gastos que la Nación hace en el distrito", remarcó.

Finalmente, Ramos, flamante secretario de Transporte, le reclamó al jefe de gobierno porteño que "honre su palabra" y se haga cargo de lo firmado en el convenio entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires.

"Hay que hacerse cargo de lo que uno firma. Quiero pedirle al jefe de Gobierno que honre la palabra y el compromiso que asumió", señaló Ramos.

El funcionario agregó que "lejos estamos de otorgar una carga" y que el traspaso de los servicios públicos de transporte "es un derecho de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".
 
Télam