La iniciativa del Legislador porteño del Frente para la Victoria tiene como objetivo suspender permisos de demolición y de obra que alteren las características urbanas y patrimoniales de aquellas zonas comprendidas en modificaciones urbanísticas producto de leyes que cuenten con aprobación inicial.


Al respecto, Fernando Muñoz explicó “el viejo Concejo Deliberante de los 90, arruinó su imagen de honorable por las denuncias de connivencia entre empresarios y algunos representantes, que posibilitaban las edificaciones de excepción. El Código de Planeamiento se adaptaba a los horarios nocturnos de las sesiones, y en un santiamén salían leyes que luego permitían construcciones monumentales en barrios tranquilos”.

“Luego, la Constitución de la Ciudad debatida y votada hace dos décadas, posibilitó que todo cambio del Código de Planeamiento fuera tratado en dos tramos, la llamada "primera lectura" es una votación donde se expresa la voluntad mayoritaria de que se produzca esa ley; luego tenemos la audiencia pública, donde los vecinos pueden objetar, respaldar o denunciar, fijando posición respecto a lo votado. Si bien esta audiencia no es vinculante, tenemos una impresión pública y clara de lo que pueden querer los vecinos. Finalmente, se vota en segunda lectura y así es ley definitiva, se termina el proceso de debate, votación, audiencia y decisión final”.

“Con la ley que presentamos estaríamos evitando que en ese tiempo de debate público y de ampliación democrática, los vivos de siempre se encarguen de enchastrar la buena intención de nuestros estatuyentes, negociando permisos de demolición y obra para terminar cambiando el sentido del debate, y quedarse con la parte del león. En barrios donde los vecinos fueron escuchados por sus representantes y juntos lograron fijar límites al lucro y la falta de planificación, la especulación termina teniendo más herramientas para burlar la ley”.

El proyecto de ley presentado hoy por Fernando Muñoz "apunta a evitar que queden materializadas insalvables disrupciones morfológicas, provocando un grave daño al patrimonio cultural urbano. Un claro ejemplo de esta situación, se da en el barrio de Caballito" explicó. En diciembre, la Legislatura aprobó en primera lectura una ley que modificaba la zoonificación de dos manzanas, bajando la altura máxima de construcción, sin embargo, durante este tiempo de audiencia y decisión final, el Gobierno de la Ciudad otorgó cuatro permisos de obra  que superan ampliamente la altura máxima de construcción que establecía la ley aprobada en primera lectura.

Para finalizar, Muñoz afirmó “es legítimo que -si la intención de los representantes es ponerle un límite a la especulación inmobiliaria- se suspendan los permisos de obra hasta que termine todo el proceso de debate público, para evitar que el negocio se lleve por el aire a la sociedad y a sus representantes”.