El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires instaló desfibriladores cardíacos en todas las sede sub sedes y sedes comunales. También donde funciona la oficina de la Secretaría de Descentralización porteña.
El Gobierno de la Ciudad instaló desfibriladores en todas las sedes y subsedes comunales, además de la Secretaría de Descentralización. Además, el personal de estos lugares fueron capacitados para el uso de este equipamiento y en las técnicas de Reanimación Cardiopulmonar (RCP).
“Mientras más seamos los que sepamos cómo desempeñarnos ante un episodio cardiovascular, más protegidos estaremos y más vidas salvaremos. Vamos a continuar con la instalación de equipos como estos en edificios municipales e instituciones deportivas. También capacitaremos a los vecinos”, prometió el Vicejefe porteño, Diego Santilli.
¿Qué es la desfibrilación?
Es la transmisión de corriente eléctrica al músculo cardiaco, ya sea directamente a través del tórax obierto, o indirectamente a través de la pared torácica, para revertir determinadas arrítmias.
¿Qué es un desfibrilador?
Un desfibrilador es un dispositivo que administra una descarga eléctrica al corazón a través de la pared torácica. Sus sensores integrados analizan el ritmo cardiaco del paciente, determinan cuándo es necesaria la desfibrilación y administran la descarga al nivel de intensidad apropiado.
¿Por qué son tan importantes?
Un desfibrilador puede restaurar el ritmo cardiaco normal a un paciente de ataque cardiaco o de muerte súbita. Los modelos portátiles más actuales permiten a más personas responder adecuadamente ante una emergencia que requiera desfibrilación.
Alrededor de 700 personas mueren diariamente de un infarto. Por este motivo, es importante que los profesionales sanitarios que trabajan en urgencias reciban la formación necesaria sobre el uso de desfibriladores portátiles de nueva generación. Además, es de vital importancia que los equipos de atención médica urgente y de transporte sanitario estén equipados con un desfibrilador para poder asistir inmediatamente a los pacientes de infarto.
¿Cómo funciona un desfibrilador?
Los microprocesadores internos del aparato analizan el ritmo cardiaco del paciente a través de unos electrodos adhesivos. A continuación, el ordenador integrado avisa al operador si es necesaria una descarga eléctrica, así como del momento preciso. Cuando el dispositivo emite una señal visible o audible, el profesional que trata la emergencia ejecuta la descarga y el desfibrilador administra una corriente eléctrica al corazón a través de los electrodos adheridos al tórax del paciente.