El instituto situado en Agronomía es clave para los tratamientos de pacientes con cáncer; es víctima del recorte que sufren las universidades.

El Hospital Ángel Roffo es uno de los orgullos que experimentan los vecinos de Agronomía. Situado en Avenida San Martín y Nazca, este instituto es de vanguardia para la atención oncológica en todo el país, y decenas de futuros profesionales se forman también allí. Sin embargo, el contexto económico lo está poniendo con la soga al cuello y en una situación de crisis que amaga con ser terminal. Debido al recorte presupuestario del Gobierno Nacional a las universidades, de las que depende este centro de salud, los recursos son escasos, con urgentes demandas en infraestructura que deben atenderse y los sueldos de miseria que reciben los profesionales. Ante esto, se lanzó una campaña de recolección de fondos.

 

Los números permiten dar cuenta de la situación. En este hospital se atienden a 110.000 pacientes por año, con 182 internaciones clínicas y 230 quirúrgicas por mes. Es de los pocos ámbitos del sistema público en realizar braquiterapia (irradiación tumoral interna) con un sistema de planificación 3D, e incluso como informó este periódico, recientemente un nuevo aparato de endoscopía y se amplió la guardia. Pero en paralelo, hay otras necesidades en la infraestructura que no se están atendiendo: el equipo de radiología no funciona hace meses (su costo de reparación es de U$S 2 millones) y se precisa contar con un segundo tomógrafo que por ahora no llega.

 

Ante esta situación, que se suma a la salida de profesionales de distintas áreas por los escasos salarios (en muchos casos por debajo de la línea de pobrez y un desfasaje del 50% respecto a la inflación) que reciben, comenzó a espaciarse la asignación de turnos. Así, es normal que recién haya disponibilidad con un plazo de seis meses. Una fecha que en pacientes con síntomas de cuadros oncológicos puede ser determinante para su sobrevida.

 

Desde la Comisión Gremial Interna del Hospital Roffo, convocaron a jornadas de visibilización del asunto, que preocupa a toda la comunidad, tanto de profesionales médicos como pacientes y sus familias. El pasado 23 de abril se hizo una junta de firmas y entrega de pancartas en la puerta del Instituto, sobre Avenida San Martín. "Con la asfixia presupuestaria y salarios de miseria, el Roffo, los Hospitales Universitarios y las universidades no se pueden seguir sosteniendo. Peligra la atención a pacientes, Se profundiza la fuga de profesionales, y Faltan insumos básicos. El deterioro edilicio pone en riesgo a pacientes y trabajadores. No hay inversión en investigación. Plata HAY: vacían la salud, la educación y la ciencia pública para llenar los bolsillos de los de siempre", plantearon. Y prometieron sostener el plan de lucha de cara a la marcha universitaria de mayo.

 

En paralelo, a nivel oficial la Fundación Roffo realizará una cena de gala para el 29 de abril, en Puerto Madero. El objetivo de la misma será recaudar fondos para el Hospital. Las entradas pueden conseguirse a través del siguiente link.

roffoh

Acerca del Hospital Roffo

El Hospital Roffo —cuyo nombre completo es Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”— es una pieza clave dentro del sistema de salud público argentino en materia de atención del cáncer. Depende de la Universidad de Buenos Aires y desde hace más de cien años funciona en el barrio de Agronomía, en un predio amplio que combina asistencia médica, investigación científica y formación de especialistas. Con el paso del tiempo, se consolidó como un centro de referencia nacional al que llegan pacientes derivados desde distintas provincias, muchos de ellos con diagnósticos complejos que requieren tratamientos de alta especialización. Además de su rol asistencial, el hospital ha tenido un peso histórico en el desarrollo de la oncología en el país, tanto por su aporte académico como por su vínculo con la salud pública, en un contexto donde la demanda crece y los recursos suelen ser limitados.