El artista fallecido en 2012 es un emblema del barrio.
Después de mucha expectativa, el barrio de Villa Crespo tuvo el homenaje a uno de sus vecinos más ilustres y recordados. Este miércoles 29 de marzo se inauguró la estatua que recuerda a Leonardo Favio, pasados poco más de diez años de su muerte. "Favio y La Musa", como se denominó a la escultura, es la primera que se lleva a cabo en tributo al recordado director de cine. Está ubicada en la intersección de Vera y Av. Corrientes, donde también se está haciendo una "Calle Verde".
La obra fue realizada por el artista Eric Dawidson y fue donada por la Asociación General de Directores Autores Cinematográficos y Audiovisuales (DAC). Asimismo, dijo presente el director de programación del Festival de Mar del Plata, Pablo Conde; el hijo de Favio, Nicolás, además de músicos y amigos del realizador. Por parte de funcionarios, se dio un momento antigrieta no tan habitual, ya que estuvieron el Ministro de Cultura nacional, Tristán Bauer, y el Ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro.
Tuvo la aprobación necesaria por parte de la Legislatura porteña, luego de que transcurrieran diez años de su muerte, ocurrida el 5 de noviembre de 2012.
Nicolás Favio transmitió sus sensaciones a la prensa. “Al ver la estatua por primera vez, fue una emoción muy grande porque realmente tiene el espíritu de mi papá. Él era como si fuera un panadero que estuviera amasando el pan. Eso hacía con sus canciones e ideas. Me parece que la representación de la musa es maravillosa", celebró. La escultura era muy esperada y el artista había dejado ver en distintos momentos los avances de la misma.
La escultura en cuestión tiene una extensión de 4,8 metros y lo muestra a Favio con el clásico pañuelo en la cabeza, una guitarra en su espalda y un megáfono en la mano derecha. El ministro Bauer también opinó sobre lo que le pareció el homenaje. El funcionario nacional mencionó la figura “ejemplar” de Leonardo Favio, así como sus años de persecución por parte de la dictadura militar y sostuvo que su figura “marca” a las generaciones actuales con sus películas y canciones. Asimismo, destacó la sala inmersiva que se encuentra en el Centro Cultural Kirchner (CCK) en honor al artista emblemático de los tiempos peronistas.
Avogadro, por su parte, sostuvo que para él, Favio fue uno de los “máximos exponentes de la cultura nacional”, y habló del legado que dejó para el presente, como la realización inminente en el mes de abril del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (Bafici), “que es un claro ejemplo” de ello.
El escultor Dawidson transmitió su impresión y relató el enorme vínculo personal que tiene con la figura de Favio. "Decidí que quería hacer una estatua para emplazar en la calle pero no sabía de quién. Se me ocurrió que podía ser de Favio, un director con el que siempre me sentía conectado. De hecho, me llamo Eric Leonardo por él”, aseguró.
Como informó este periódico, sobre Vera entre Lavalleja y Corrientes, el Gobierno porteño proyecta la realización de una "Calle Verde", dentro del programa que busca replicar esta propuesta en decenas de barrios del territorio de la Ciudad. La misma está en etapa finales de obra. Se intervinieron para ello 1.780 m2 de espacio público, en los que se añadieron 395 m2 de superficie verde, 20 árboles y nuevo mobiliario urbano.
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Su biografía
(Mendoza, 1938) Cineasta, actor y cantautor argentino. Tras vivir una infancia marginal y desafortunada, emigró muy joven a Buenos Aires. Atraído por el cine, y después de trabajar durante su adolescencia en toda clase de empleos, a mediados de los años 50 fue descubierto por Leopoldo Torre Nilsson, director de varias de las películas que protagonizó como actor. Entre ellas destaca el drama de aire buñueliano La mano en la trampa (1960), una de las mejores de la historia del cine argentino.
De forma paralela a su trabajo como actor, inició su andadura como realizador. Tras la realización de un cortometraje titulado El amigo (1960), en 1964 dirigió su ópera prima, Crónica de un niño solo, crudo retrato de los correccionales de menores cuyos tintes autobiográficos no impidieron que un sector de la crítica lo juzgara influido por Los cuatrocientos golpes, de François Truffaut.
Sus posteriores filmes lo confirmaron como un realizador personal, autor de un cine innovador, polémico, que pudo financiar gracias a su labor como cantautor. Esta nueva faceta constituyó un fenómeno popular y lo situó en los primeros puestos de las listas de éxitos discográficos en Hispanoamérica y España. Su labor como actor y realizador quedó interrumpida por el exilio, tras la usurpación del poder político por la Junta Militar de Jorge Videla (1976); reanudó sus actividades a finales de los años 80, tras regresar a su país.
La producción española Juan Moreira (1973) es quizá su película más ambiciosa; cuenta la historia de un héroe argentino del siglo XIX que pasa de ser un simple ganadero a un asesino después de perder su hacienda y su fe en la justicia. Pero su filmografía como realizador incluye otros títulos destacables como Romance del Aniceto y la Francisca (1965), El dependiente (1967), Maldición (1974-1975), Soñar, soñar... (1975), Gatica, el mono (1991-1993) y Tobi y el libro mágico (2001).
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Leonardo Favio». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/favio.htm