Jorge Macri hizo el anuncio después del cruce por la demora en las obras y las masivas fugas de presos en las alcaidías porteñas.
Villa Devoto es uno de los barrios más lindos de la Ciudad de Buenos Aires, pero a lo largo de las últimas décadas, ha estado acompañado por un estigma y una marca que no se pudo sacar, y que para muchos, atenta contra el poder adquisitivo y el valor de sus propiedades. Se trata de la famosa "cárcel de Devoto", que es la única que permanece activa en el territorio porteño, y que es motivo de diversas promesas incumplidas por parte de las gestiones en la jurisdicción. En ese marco, esta semana Jorge Macri hizo un anuncio que recobra la posibilidad de dejar atrás esta etapa: el reinicio de las obras en Marcos Paz para que se efectúe allí el traslado de presos.
La novedad la informó el Jefe de Gobierno, al supervisar la reanudación de las obras del Nuevo Centro Penitenciario Federal VII de Marcos Paz, Provincia de Buenos Aires. Macri estuvo acompañado de otros funcionarios, los ministros de Seguridad, Waldo Wolff; de Infraestructura, Pablo Bereciartua, y de Justicia, Gabino Tapia, y el secretario de Seguridad, Ezequiel Daglio.
Está previsto que los trabajos finalicen a fin de año. Se trata de un proyecto que permite la ampliación de uno de los módulos de este complejo penitenciario, donde se mudarían los presidiarios que están actualmente en Devoto ( en el predio comprendido por Pedro Lozano, Desaguadero, Nogoyá y Bermúdez, en la Comuna 11). A la hora de confirmar la noticia, Macri se dirigió a los vecinos y vecinas de la zona. "Es una respuesta concreta para que los porteños vivan más seguros. Nos importa mucho más resolver que discutir. Y lo que tenemos que hacer es terminar la cárcel”, dijo.
Dejando atrás los cruces previos por la parálisis en las obras, que incluyó un fuerte debate en redes sociales entre los exprecandidatos presidenciales Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, el alcalde aseguró que todo “se había suspendido por la mala relación que había con el Gobierno de Alberto Fernández, que nos complicó la vida porque no se llevaban los detenidos en las comisarías y en las alcaidías de la Ciudad". "Ahora vamos a tener mayor capacidad para alojar detenidos y en un tiempo sacar la cárcel de Devoto, un anhelo del barrio y de toda la Ciudad”, agregó.
“Hoy nuestras comisarías y alcaidías están llenas de detenidos por delitos federales: 9 de cada 10 detenidos no deberían estar ahí, sino cumpliendo sus condenas en cárceles como ésta. Las comisarías y alcaidías no son lugares de permanencia. Esto no sólo pone en riesgo a los policías y al personal, también afecta la seguridad y el bienestar de los vecinos”, amplió a su vez. Cabe aclarar que por el momento no está prevista la venta del predio que dejará de albergar a la cárcel en Devoto, sino que será la Legislatura la que deberá decidir el futuro del lugar.