kioskeros

Realizan una convocatoria mañana a las 20 horas en Pampa y Amenabar.

Desde hace algunos días, comenzó a circular en redes sociales un llamado a movilización para solidarizarse con los kioscos de barrio que están sufriendo el impacto de las aperturas de cadenas grandes de kioscos. La situación genera indignación en los dueños que hace años trabajan en las distintas zonas y esperan que se pueda modificar la situación.

La Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), difundió un flyer en el que cuentan la penosa realidad que les toca vivir, por lo menos en la Ciudad de Buenos Aires: “Los Kioscos de Barrio están desapareciendo. Las cadenas de kioscos se ponen pegados y nos hacen cerrar. Detrás de cada kiosco hay una familia que se queda sin trabajo. Sanción urgente de la Ley de Proximidad”.

El gran conflicto se da respecto a la cercanía entre los locales de antaño y las nuevas cadenas, lo que genera mayores clientes en los locales que abrieron recientemente, que cuenta con mayor stock y variedad en los productos. Es verdad que hace años vienen desapareciendo en gran número, pero el pico de cierres se está dando por las cadenas de grandes marcas que instalan un kiosco sin importar si existe otro más antiguo en la misma cuadra.

Por dicho motivo, la UKRA está llamando a realizar una movilización este viernes 1 de abril, en un punto estratégico donde se inauguró un nuevo local. La esquina de las calles La Pampa y Amenábar, en el barrio de Belgrano, es el lugar elegido, y se espera que a las 20 horas pueda asistir un número considerable de vecinos.

Un ejemplo claro aparece con la cadena “El Jevi”, que tiene casi 100 sucursales en CABA. Muchos trabajadores de la Comuna 12 explicaron que en pandemia, incluso, algunos locales abrían pegados a sus propios kioscos.

Dentro de los reclamos que hacen está la urgente sanción de una ley de protección de lo que llaman un “fenómeno de concentración”. Lo preocupante es que algunos hablan de que hoy habrá un escrache, aunque incentivan a que la movilización sea en buenos términos.

Ernesto Acuña, kiosquero y referente de la UKRA, reflexionó al respecto: “Las cadenas alquilan todas las esquinas de la Ciudad, les dejan sus tarjetas y teléfonos a las inmobiliarias para que cuando haya una esquina disponible paguen cualquier cosa. La realidad es que te ponen un kiosco pegado a otro. Y el colega en seis meses desaparecen”.

En ese sentido, Ernesto reconoció que esta situación lo obliga al cierre de su kiosco en Villa Urquiza, y repara en lo fundamental de la ley de proximidad que exige la UKRA que implica que no pueda existir un kiosco a menos de 100 metros, uno de otro, que fue presentada pero no hubo respuesta alguna.