El evento se realiza periódicamente por los distintos barrios porteños.
El sueño de miles de niños y niñas en este país y el mundo es recurrentemente ser bombero, por la capacidad de servicio y hasta el uniforme llamativo que portan. En ese contexto, la semana próxima se realizará una actividad dedicada a los menores de edad que mezcla un costado recreativo y otro educativo sobre el mundo bomberil. Se trata de "Bombero por un Día", que tendrá su edición en Villa Crespo.
La actividad está enmarcada en un programa del Gobierno de la Ciudad que va replicándose periódicamente en distintos barrios. En Villa Crespo está programada para el miércoles 8 de marzo, entre las 17 y las 19.30 horas, en la Plaza Benito Nazar de Olaya y Antezana. El evento se suspende por lluvia, aunque hasta ahora no hay pronóstico en ese sentido para dicha jornada. En paralelo, se dará un curso de RCP.
En "Bombero por un Día", se busca que los presentes conozcan sobre cómo actúan los Bomberos de la Ciudad en situaciones de emergencia. Estas charlas y juegos se llevan a cabo en diferentes puntos de la Ciudad y al finalizar la jornada cada participante recibe un diploma en reconocimiento a su asistencia.
“La actividad consiste en una charla por prevención, sabemos que la prevención es la forma de cuidarnos entre todos, por eso les brindamos las herramientas necesarias a los niños para prevenir en caso de un hecho de incendio”, explicó al respecto la Subcomandante María Sol Giusto, integrante de Relaciones con la Comunidad del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad.
En cuanto al desarrollo del programa, Giusto indicó: “Primero realizamos una charla en la que les contamos a los niños qué actividades hacemos, qué elementos usamos, cómo prevenimos, cómo actuamos en caso de incendio y cómo evacuar. A continuación, en un circuito didáctico, los chicos ponen en práctica todo lo que aprendieron”.
"A los chicos es una actividad que les encanta porque se sienten bomberos por un día, ya que tienen que rescatar a una víctima o apagar un incendio. Realmente esto nos llena el corazón”, aseguró asimismo Giusto, quien destacó que todo se da en el marco de una simulación.
En qué consiste la actividad
Los organizadores se plantean tres líneas de juegos. En una, se halla el personal del Brigada de Emergencias Especiales (BEE) que contiene aparatos explosivos. Después, el recorrido sigue con el hallazgo de una víctima, a la cual se inmoviliza y traslada al lugar donde se encontraba el Grupo Especial de Rescate (GER).
En la segunda base, se localiza el GER. Allí los niños observan a dos víctimas, y realizan técnica de rescate sin tabla llevando a las mismas al sistema de anclaje entre árboles que diseñó el grupo.
La parada final queda a cargo del Oficina Relaciones con la Comunidad donde los protagonistas de la jornada tienen contacto directo con elementos característicos del cuerpo de bomberos (matafuego, manga y hacha), al llegar a una maqueta de ventana incendiada llevan a cabo técnica de franqueo de acceso, (usando hacha) o extinción (mata fuego). Finalizada la tarea los niños dejan las herramientas y se escapan por un túnel con humo, donde realizan técnicas de gateo hasta llegar a un lugar seguro.
