Una medida del Gobierno de la Ciudad, aseguran, puede dificultar la participación de las cooperadoras y poner en riesgo siete mil fuentes de trabajo.
En la Argentina, cada crisis económica va dejando su huella y lo que se inicia como una solución desesperada se convierte en habitual. Así, después de la debacle económica del 2001, nos acostumbramos a ver a los "cartoneros" que realizan su tarea como una forma de tener un ingreso. El sistema se consolidó, se integró con la Ciudad de Buenos Aires y pasó a ser una pata fundamental del servicio de recuperación urbana, que ayuda al medio ambiente y brinda trabajo ya de manera organizada a miles de personas. Pero según un reciente informe de la Facultad de Agronomía de la UBA, que tiene su sede en nuestro barrio, este servicio está "en riesgo" por una medida del Gobierno porteño.
El análisis surgió de un informe de la Subsecretaría de Ambiente de la Facultad de Agronomía de la UBA y el programa FAUBA Verde, que en la última semana dio cuenta de las consecuencias que podría tener en el sistema de Reciclado Urbano la iniciativa de abrir la licitación del servicio de recolección de residuos secos. El mismo está hoy en día administrado por 12 cooperativas de cartoneros, que se dividen la tarea por zonas. Para ello, se dispone de Centros Verdes donde realizan la tarea de separación.
Si prospera la idea de la gestión de Jorge Macri, habrá una modificación sustancial de las condiciones de participación en el sistema, favoreciendo a empresas privadas y dejando a las cooperativas en condiciones muy complicadas de competir en esa licitación. El asunto generó una movilización de estas cooperativas de cartoneros, que realizaron protestas y jornadas de visibilización. Una de ellas, "El Álamo", hizo acciones en Villa Pueyrredón, muy cerca del límite con Agronomía, como informó el periódico Comuna 12.
En su documento, la Facultad de Agronomía plantea: «¿Reciclado con inclusión o privatización? Lo que está en juego en el nuevo pliego de la Ciudad». Y analiza cómo impactaría en este sector si avanzara el proyecto del Gobierno de Macri. Entre ellas, destaca la reducción de las zonas de trabajo de 15 a 6, "lo que aumenta considerablemente la escala de cada contrato". También, la incorporación de mayores exigencias económicas, financieras y administrativas, que atentarían contra la posibilidad de prosperar a las cooperativas incluso de ser consideradas en la licitación. Asimismo, el hecho de que la incorporación de recuperadores/as urbanos/as deje de ser un requisito para participar y pase a ser solamente un criterio que suma puntos en la evaluación, también pone en riesgo la continuidad laboral de los cartoneros, que hoy son cerca de siete mil.
Para enfatizar la importancia de la tarea de las cooperativas, en su documento la Facultad de Agronomía elogió la cooperación que la institución realiza con cooperativas de recuperadores como "El Álamo" y "Reciclando Trabajo y Dignidad". “Esta articulación busca promover una gestión de residuos que contemple de manera integrada los objetivos ambientales y las dimensiones sociales y económicas del sistema. Recuperar materiales, fortalecer el trabajo cooperativo y promover la economía circular son, para estos espacios, partes de un mismo proceso”, plantearon.
Otro eje de la relación entre la casa de estudios con sede en Agronomía y las cooperativas de cartoneros, se da a nivel estudiantes. Las y los alumnos que se forman en las carreras de la Facultad tienen pasantías, realizan trabajos en las materias, asisten a charlas y visitas a los distintos espacios de las mismas, donde se destaca el vínculo entre la formación y parte de los atributos positivos que tiene el reciclado en el medio ambiente.
Ante todo esto, desde la Subsecretaría de Ambiente y FAUBA Verde cerraron el documento enfatizando su "preocupación y acompañamiento a las cooperativas «en la defensa de un sistema de reciclado con inclusión social".
