La propuesta busca optimizar el abordaje asistencial, fomentar el desarrollo científico y consolidar la capacitación especializada en rehabilitación animal.
Pese al adverso contexto presupuestario, la universidad pública mantiene su espíritu de innovación en ciencia y salud. Con esa finalidad, el 2026 vino con una importante novedad para la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, cuyo predio se ubica en Agronomía. La casa de estudios inauguró semanas atrás, un laboratorio kinésico de última generación dentro de su Hospital Escuela. El mismo está preparado para que realicen la rehabilitación perros y gatos, una de las especialidades que se buscan fomentar. El espacio hace su aporte, asimismo, a la formación profesional de los estudiantes, y futuros veterinarios.
Este laboratorio se encuentra en el Hogar Escuela, situado en el predio que comparte con la Facultad de Agronomía (Chorroarín y Avenida San Martín). Tiene consigo los elementos necesarios para atender patologías musculoesqueléticas y neurológicas a través de técnicas de análisis del movimiento, corrección de la postura y programas personalizados de recuperación física para las mascotas que conviven con seres humanos. En su diseño y ejecución, intervino el propio servicio veterinario del establecimiento, que acercó sus inquietudes y necesidades.
Este nuevo laboratorio tendrá la posibilidad de efectuar evaluaciones detalladas de la marcha y del desempeño motor, así como para terapias de rehabilitación traumatológica, neurológica, respiratoria y deportiva. Por eso es que posee rampas, túneles, circuitos de slalom y otros elementos para trabajar de forma activa con cada paciente según la condición que presenten.
La instalación de este lugar tuvo el aporte financiero y logístico de Royal Canin Argentina, que acercó elementos para el acondicionamiento integral de esta zona del hospital que estaba en desuso hasta el momento.
Desde la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA, Guadalupe Álvarez, directora del Hospital Escuela de Pequeños Animales, manifestó su sensación positiva ante esta inauguración. “Es un inmenso orgullo contar con un Circuito de Fisioterapia y Rehabilitación que nos permite sumar nuevas herramientas orientadas a la recuperación física de nuestros pacientes. Poner en valor espacios del hospital en pos de la salud animal es uno de nuestros objetivos institucionales", indicó. Cabe recordar que por dicho hospital se tratan cerca de 800 pacientes al año.
Es en paralelo un lugar de altísima relevancia para la formación, ya que el área tiene programas de pasantías para estudiantes de grado, así como áreas de formación para profesionales de posgrado (como la Carrera de Especialización en Terapia Física para Pequeños Animales, donde se vuelve un insumo indispensable este hospital kinético), así como otros proyectos de investigación clínica.
Por esta razón, María Cristina Pallares, jefa de la Unidad de Fisioterapia y Rehabilitación del Hospital Escuela de Pequeños Animales, hizo foco en la relevancia que tiene esta área construída. “Este laboratorio tiene un enfoque específico para analizar y estudiar el movimiento, y tratar desequilibrios del sistema musculoesquelético. Nos permite desarrollar protocolos de tratamiento personalizados y, al mismo tiempo, instruir de forma clara y práctica a los tutores en la realización de ejercicios activos”, precisó, en tono técnico.
