La mujer atendía pacientes y les recetaba lentes sin contar con habilitación profesional.

En la última semana se dio un nuevo caso de falsos profesionales, que sin contar con el título habilitante, tenían montados comercios y atendían a pacientes. Con este contexto cayó en Villa Devoto una mujer, que tenía un consultorio en el barrio y recetaba lentes pese a no contar con habilitación.

Todo provino de una investigación a cargo de la División Delitos contra la Salud y Seguridad Personal de la Policía de la Ciudad, que había detectado que un grupo de personas atendía en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires con fechas prefijadas en agendas.

Una de esas locaciones estaba en Cervantes al 2900, Villa Devoto, y en un operativo, se acercó personal policial y de la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFyC) y la Dirección General de Control Ambiental (DGCONTA) de la Ciudad, la ANMAT, el Ministerio de Salud de la Nación y representantes de la Cámara Argentina de Oftalmología y de la Cámara Argentina de la Óptica para realizar la correspondiente inspección.

Cuando los investigadores arribaron, detectaron la presencia de un encargado, una empleada administrativa y una técnica contactóloga, atendiendo a un paciente, a quien le había medido la visión y rectado unos anteojos, dejando 4 mil pesos a modo de adelanto. La mujer en cuestión estaba ejerciendo como oftalmóloga, pero no estaba habilitada como tal, ante lo que representantes de entes participantes en la inspección comenzaron a labrar actas de intimación por faltas administrativas.

En el operativo, se hizo un amplio secuestro de mercadería. La lista incluye: 160 probines de medición visual, 290 marcos de anteojos, 140 lentes pre graduados, 12.000 pesos de consultas efectuadas, tres celulares y documentación, mucha de ella comprometedora en la investigación como anotaciones con listas manuscritas de los valores de los distintos anteojos, y una agenda en la que figuraban los lugares por donde realizaron otras jornadas similares.

La falsa oculista, junto a dos de las personas que trabajaban en el consultorio de calle Cervantes, fueron detenidos por disposición de la Unidad de Flagrancia Oeste, a cargo de la Dra Cecilia Mollo. Serán acusados de haber infligido el artículo 208 del Código Penal de la Nación, que sanciona el ejercicio ilegal de la medicina. El primer paso fue su traslado a la Oficina Central de Identificación (OCI) para determinar los antecedentes penales y su alojamiento en una alcaidía de la Policía de la Ciudad.

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Sobre el ejercicio ilegal de la medicina

Como se dijo, el artículo 208 del Código Penal es el que determina la pena correspondiente a la práctica ilegal de la medicina, un hecho que además de defraudar pone en riesgo la salud de los pacientes vulnerados en su buena fe, que cumplen las indicaciones de los falsos médicos, desconociendo de esta condición.

El artículo en cuestión fija entre 15 días y 1 año de prisión para "el que, sin título ni autorización para el ejercicio de un arte de curar o excediendo loslímites de su autorización, anunciare, prescribiere, administrare o aplicare habitualmentemedicamentos, aguas, electricidad, hipnotismo o cualquier medio destinado al tratamiento de lasenfermedades de las personas, aun a título gratuito".

También están comprendidos en este delito los que "con título o autorización para el ejercicio de un arte de curar, anuncien o prometan la curación de enfermedades a término fijo o por medios secretos o infalibles" y los que "con título o autorización para el ejercicio de un arte de curar, preseten sunombre a otro que no tuviere título o autorización, para que ejerza los actos a que se refiere el inciso 1° de este artículo”.