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La Ciudad llamó a concientizar sobre el manejo bajo los efectos del alcohol.

 En las noches de las Fiestas, suele aumentar fuertemente el consumo de bebidas alcohólicas, lo que aumenta el riesgo de padecer o provocar accidentes de tránsito. En ese punto, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires llamó en la previa de estas celebraciones a concientizar a la población sobre los riesgos del manejo bajo los efectos del alcohol. Asimismo, anunció que duplicará los controles de alcoholemia durante Nochebuena.

Los puntos estarán distribuidos estratégicamente en todo el territorio porteño, y serán unos 20 en total. Quienes den positivo serán inhabilitados por un mínimo de dos meses y deberán realizar un taller de seguridad vial para recuperar la licencia.

El peligro de conducir alcoholizado

Se estima que uno de cada cinco siniestros fatales registrados en el territorio porteño están relacionados con el consumo de alcohol, por eso esta es una política clave para reducir los incidentes viales y los Agentes de Tránsito realizan operativos los 365 días del año.

Desde 2016 a noviembre de 2023 los controles de alcoholemia se incrementaron más de 200% (de 119.772 a 372.904), al tiempo que la cantidad de positivos disminuyó de 3,3% a 1,2%. En lo que va del 2023, por día, se realizaron más de 1.100 controles de alcoholemia y se detectaron en promedio 14 conductores positivos.

Desde febrero de 2022, a las personas que dan positivo en un control se les quitará la licencia por un mínimo de dos meses y para recuperarla es obligatorio realizar un taller de seguridad vial.

De enero a noviembre, se hicieron 372.904 controles de alcoholemia y se retuvieron 4.505 licencias por un mínimo de dos meses, por lo que, al menos durante ese período, más de 4 mil conductores no pudieron manejar.

En la Ciudad, se permiten como máximo consumir 0,5 gr/l de alcohol en sangre para vehículos particulares, 0,2 gr/l para motociclistas y 0,0 gr/l para principiantes y conductores profesionales.

En el último tiempo, con la intención de reforzar todavía más este punto, se aprobó una legislación que fija límites más duros. Es el denominado "Plan de Seguridad Vial de la Ciudad" que busca reducir a cero las víctimas en siniestros viales, se aprobó un proyecto que profundiza las sanciones en calle para quienes manejen alcoholizados y mejora el proceso de habilitación de los conductores, que deberán aprobar instancias más exigentes.

Todos los conductores que dan positivo en un control de alcoholemia son inhabilitados por un mínimo de dos meses y un máximo de 2 años. Se mantiene el acarreo de vehículo y se otorga un acta provisoria por 3 días corridos (para que el conductor pueda ir a buscar su auto a la playa). Sólo en la primera falta/contravención, si el conductor inhabilitado aprueba un curso de educación vial, el plazo de inhabilitación podría reducirse a la mitad. No se puede ceder el volante en caso de ir con un acompañante.