El inmueble ubicado en Cantilo y Marcos Paz, Villa Devoto, fue comprado por una inmobiliaria; denuncian que no se lo preserva para luego poder demolerlo.

Con su nombre en una de las avenidas más importantes del barrio, y un peso fundamental en su historia, no hay dudas que Francisco Beiró es el ciudadano ilustre de Villa Devoto. Por eso, no son pocos los que observan incrédulos e impotentes el desgaste que sufre nada menos que la que supo ser su casona, situada en el propio territorio devotense. Hace 13 años que el inmueble fue comprado por una inmobiliaria, y el deterioro avanza por la falta de mantenimiento para dejarla ante un final que parece irremediable. La sospecha es que el mismo es buscado y hasta acelerado por la firma compradora del terreno, para así poder tener una demolición y luego construir otra cosa. Por eso, en un nuevo aniversario del fallecimiento del dirigente radical, organizaciones y vecinos se expresaron para pedir visibilidad en el tema.

 

El reclamo está nucleado en la cuenta de Instagram "Casa Beiró". Allí compartieron el pasado 22 de julio un mensaje, dado que se cumpieron 98 años del deceso de quien había sido electo Vicepresidente en la fórmula junto a Hipólito Yrigoyen en el segundo mandato del radical, pero no llegó a asumir producto de su muerte, en 1928. Esta efeméride llevó a quienes impulsan la causa por la casona de Beiró a preguntarse "¿qué estamos haciendo para preservar su legado?", en una pregunta que interpela a vecinos no solo del barrio, sino de zonas aledañas.

 

"Cada aniversario del fallecimiento de Francisco Beiró debería ser una oportunidad para recordar a uno de los vecinos más ilustres de Villa Devoto y reflexionar sobre el valor de nuestra historia. Sin embargo, la realidad parece mostrar que, año tras año, el patrimonio vinculado a su figura pierde espacio en la agenda pública", reprocharon desde "Casa Beiró". "La casa donde vivió Beiró representa mucho más que una construcción antigua: es un testimonio de la historia del barrio y de una época que marcó el crecimiento de Buenos Aires. Conservarla no es un capricho ni una cuestión de nostalgia; es preservar la identidad de Villa Devoto para las futuras generaciones", sostuvieron.

 

Ese es uno de los principales argumentos por los que plantean que el Gobierno de la Ciudad debería hacerse cargo de la propiedad, mediante una Expropiación, para luego restaurarla y poder utilizarla con algún fin cultural, social o comunitario. Cabe recordar que durante los últimos años, especialmente desde la UCR porteña y la Junta Comunal 11, había habido distintos proyectos que contemplaban la declaración de Sujeto a Expropiación y la posibilidad de avanzar con la misma. Algunas de las ideas que se pusieron sobre la mesa, fueron la de hacer una "Casa de la Cultura" o utilizarla para reuniones de la Comuna 11 o su Consejo Consultivo. Sin embargo, ninguna avanzó, y el tema no apareció en agenda ni en las gestiones de Horacio Rodríguez Larreta ni en la de Jorge Macri.

 

"La falta de iniciativas visibles por parte de los distintos gobiernos y la incertidumbre sobre el futuro de la propiedad alimentan la preocupación de quienes valoran la historia del barrio", cuestionaron al respecto desde "Casa Beiró".

 

beirocsas

Los antecedentes de incendios en la Casa de Francisco Beiró

Como informó este periódico, el único gran antecedente al respecto data de marzo, cuando se hizo una importante reunión abierta, con más de cien personas participando, frente a la casona de Cantilo y Marcos Paz. Aquella había sido motivada por un incendio sucitado a finales de enero, el tercero en menos de dos años. El mismo provocó algunos daños en el interior, pero alimentó sobretodo la sospecha de vecinos de que hay un interés en los actuales compradores de "dejar morir" el inmueble para acelerar el proceso de demolición.

 

La inmobiliaria Hakim, según las versiones de la página "Casa Beiró" (un dato que no se puede comprobar certeramente por el secreto de la propiedad privada), es la dueña del lugar desde hace 13 años. El inmueble le pertenecía a los herederos de Francisco Beiró, pero fue comprado y desde entonces abunda un franco y progresivo deterioro. Por esa razón, se teme que no falte poco para que comiencen a venirse encima partes de la propiedad, dada la nula intervención para apuntalar su estructura que data de principios del Siglo XX.

 affg