El chalet de Ávalos y La Pampa tiene más de cien años y organizaciones vecinales hicieron una movida para evitar que sea demolido.
La larga lucha de vecinos/as y organizaciones de Parque Chas y la zona de la Comuna 15 no logró evitar el final que se preveía para la histórica casona de Ávalos y La Pampa. El inmueble centenario, situado en el límite del territorio de Parque Chas, podrá ser demolido sin restricciones por sus dueños, después de que la Justicia denegara la cautelar que se había fijado a finales de diciembre, aguardando por una solución definitiva de parte del Gobierno porteño que le brinde protección.
El fallo lo dio a conocer Jonatan Baldivieso, titular del Observatorio del Derecho a la Ciudad, que había impulsado el patrocinio a la medida cautelar dispuesta por el colectivo Somos Parque Chas cuando estaba próxima a concretarse la primera instancia de la demolición de la casona. La decisión fue del Juzgado de la Feria N°2, que de esta manera revirtió la medida que el mismo había dispuesto a finales de diciembre buscando “suspender toda autorización o permiso de demolición y/o trabajos constructivos en el predio”, y exigiendo a la empresa constructora que presente “las actuaciones administrativas vinculadas con el permiso de demolición”, así como “toda otra documentación relacionada con el inmueble y su catalogación como bien protegido”.
Con esta decisión judicial, “ya no hay orden judicial que suspenda la demolición”, reconoció el propio Baldivieso en diálogo con La Nación. En el mismo sentido, desde la Secretaría de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Buenos Aires plantearon que “no había ningún impedimento para la demolición, partiendo del hecho de que no se trata de una propiedad protegida”. E hicieron foco en que el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales (CAAP) había destacado que “el permiso de demolición fue otorgado correctamente” al no encontrar alguna necesidad de protección para la vivienda.
Como informó este periódico, había existido un fuerte revuelo y movilización de vecinos/as en Parque Chas para evitar la demolición. Incluso, el sábado 21 de diciembre se efectuó un abrazo al lugar y una extensa campaña de visibilización en redes sociales.
"El valor patrimonial de esta construcción de 1926 fue desestimado mediante una reunión virtual de especialistas, quienes decidieron no catalogar el chalet para permitir su demolición con supuestos argumentos no detallados, según la nota del 5 de noviembre del corriente año publicada en el sitio web del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Esta resolución no tuvo participación vecinal de ningún tipo", argumentaron desde Somos Parque Chas. "Llama la atención el apuro en demoler cuando no se ha presentado ninguna propuesta, razón por la cual los vecinos van a solicitar al Gobierno porteño que no autorice ningún proyecto si se pierde esta pieza fundamental para la historia del barrio", ampliaron en un documento de finales de diciembre.
El principal motivo tiene que ver con la defensa del valor patrimonial que tiene el edificio, pese a que el chalet está desocupado hace décadas. Por eso, el pedido se dirigía al Gobierno de la Ciudad, y su decisión de no darle la categorización al inmueble que hubiese alcanzado su protección y evitado la autorización para demolerlo.
