La mudanza de la prisión, de casi cien años de historia, es un reclamo histórico de vecinos devotenses; es la única que se mantiene en la Ciudad.

Durante las últimas décadas, un reclamo unánime se hizo escuchar entre vecinos de Villa Devoto: la mudanza de la cárcel, la última que queda vigente en la Ciudad de Buenos Aires. Después de largos años y una demora en las obras, esta semana se llevó a cabo el paso formal más importante para ponerle fin a la permanencia de los presos en este barrio vecino. Es que el Gobierno nacional y la administración porteña firmaron el acta de recepción provisoria del nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, un acuerdo que habilita el traslado de los internos alojados en el establecimiento porteño, un paso necesario para cerrar la etapa de la prisión.

 

La firma fue encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el jefe de Gobierno, Jorge Macri, junto con otros funcionarios de ambas jurisdicciones. El entendimiento formaliza la entrega a la Nación de la infraestructura penitenciaria construida por la Ciudad en un predio de 80 hectáreas de Marcos Paz. Con capacidad para 2.240 personas, el complejo será el destino de los aproximadamente 1.500 detenidos que actualmente se encuentran en Devoto.

 

La operación permitirá avanzar con la desocupación del penal porteño y su posterior cierre. Su futuro será otro debate: debe intervenir la Legislatura porteña en una doble votación y audiencia pública, ya que es necesario rezonificar el terreno para avanzar con cualquier alternativa. Durante el acto, Macri destacó que el resultado fue posible por la decisión política de ambas administraciones y sostuvo que el objetivo es priorizar la tranquilidad de los vecinos.

 

La concreción del traspaso también permite destrabar un proyecto que atravesó distintos gobiernos y sufrió demoras prolongadas. La construcción del penal de Marcos Paz había comenzado en el marco de un convenio firmado en 2018, pero las obras quedaron paralizadas durante cinco años. La Ciudad las reactivó a fines de 2024 y avanzó con su finalización para habilitar el traslado de la población penitenciaria. Como informó este periódico, el nuevo establecimiento cuenta con cuatro unidades, sectores de alojamiento independientes, área de salud, espacios para visitas, gimnasio y dependencias educativas destinadas a talleres y capacitación laboral. Su puesta en funcionamiento permitirá recibir a los internos de Devoto en una infraestructura específicamente preparada para ese fin.

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Cómo será la mudanza de presos

La mudanza de los aproximadamente 1.500 detenidos estará a cargo de un Comando Unificado Federal, creado para planificar, coordinar y ejecutar el operativo. El dispositivo reúne al Servicio Penitenciario Federal, la Policía Federal, la Gendarmería, la Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, con participación de las áreas de seguridad e inteligencia criminal. También se prevé la coordinación con autoridades de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires.

 

Según las precisiones brindadas el viernes por Monteoliva, el esquema contempla el traslado de alrededor de 100 personas por día. Los vehículos destinados al transporte tendrán capacidad para 12 detenidos y contarán con personal de custodia. La planificación no se limitará a organizar los recorridos entre ambos establecimientos: el despliegue incluirá vehículos de escolta, motos, helicópteros y unidades antidisturbios. También deberá contemplar las características de los internos, los riesgos asociados a cada traslado, la seguridad de los corredores viales y la vigilancia de los dos complejos penitenciarios. El objetivo es prevenir incidentes y establecer mecanismos de alerta temprana y respuesta ante eventuales contingencias.

 

Todavía no se dio a conocer una fecha de inicio ni un cronograma al respecto, aunque sí el calendario marca un escollo importante: el 11 de noviembre, está prevista la visita del Papa León XIV a la cárcel de Devoto, en un gesto pastoral que traerá reminiscencias al Papa Francisco. Por su parte, la otra etapa pasará por saber el futuro del predio, una vez que se concrete la mudanza total. Tendrá una voz importante la Legislatura porteña, ya que deberá aprobarse una rezonificación. Actualmente la misma está "en suspenso", y eso impide cualquier proyecto como los que ya están presentados en el cuerpo, que impulsan un espacio público.

 

ccomu