Los perros fueron entregados a una ONG para su tratamiento, recuperación y posterior puesta en adopción responsable.
El maltrato y la explotación animal cada vez son más seguidos de cerca por las autoridades, ante el repudio generalizado que estos provocan y su tipificación penal. En ese sentido, Parque Chas fue testigo de un hallazgo que generó indignación. Luego de una extensa investigación, fue detectada una falsa veterinaria que funcionaba como criadero de perros y 22 canes que se encontraban en cautiverio fueron rescatados.
Todo sucedió en una vivienda situada en Andonaegui al 1600, esquina Gándara. Allí, la División Delitos Ambientales de la Policía de la Ciudad, conjuntamente con personal del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público Fiscal, realizó una serie de tareas investigativas, las cuales concluyeron que allí existía un criadero clandestino de perros, de las razas Pug y Bulldog Francés, que luego eran comercializados por Internet. El allanamiento lo había autorizado el Juzgado Penal Contravencional y de Faltas 28, a cargo de la Dra. Julia Correa.
Personal del Ministerio Público Fiscal, la fuerza policial y funcionarios de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), se acercaron al lugar e identificaron a tres personas encargadas del comercio. Acto seguido, comprobaron que la casa se encontraba en condiciones de higiene deplorables, en donde un total de 22 perros, en su mayoría cachorros que no superaban los tres meses de edad, vivían hacinados en jaulas y en algunos casos con graves problemas de salud como cáncer, colecta uterina y neoplasia en piel, de acuerdo al diagnóstico de los médicos veterinarios de la Agencia de Protección Ambiental (APRA) que participaron en el procedimiento.
Los acusados fueron imputadas por actos de maltrato y crueldad animal, delitos que en el último tiempo vieron aumentada la pena correspondiente. Asimismo, en el operativo se secuestraron medicamentos veterinarios, vacunas, jeringas hipodérmicas, libretas sanitarias y certificados de vacunas firmados por una de las imputadas, sin título habilitante y con un sello apócrifo de veterinario. Dado que esto representaba una mayor gravedad penal, se ordenó la detención de quien había firmado el documento y fue trasladada a una alcaidía de la Policía de la Ciudad.
Los perros fueron entregados a una ONG para su tratamiento, recuperación y posterior puesta en adopción responsable, al tiempo que la APRA dispuso la clausura del criadero por tratarse de una actividad ilegal en la Ciudad.
La investigación continuará a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), encabezada por el Dr. Carlos Rolero Santurian, secretaría única a cargo del Dr. Ricardo Bomparola.
El maltrato animal
Está tipificado en la Ley 14.346, que protege a los animales del maltrato. Precisamente por esta acción se entiende: no alimentarlos bien, estimularlos con instrumentos que les causan dolor, como el látigo, hacerlos trabajar muchas horas sin descanso, hacerlos trabajar cuando no están en buen estado físico, estimularlos con drogas sin fines terapéuticos, usarlos para llevar vehículos muy pesados.
Por su parte, por crueldad se entiende: hacer cortes sobre el animal vivo para abrirlo y examinar su contenido, cortar cualquier parte del cuerpo del animal, salvo para marcación o higiene, operar a animales sin anestesia y sin tener título de médico o veterinario, salvo caso de urgencia, hacer experimentos con animales, abandonar a los animales utilizados en experimentos, matar a animales en estado de embarazo, lastimar y atropellar animales intencionalmente, causarles torturas o sufrimientos innecesarios o matarlos por perversidad, hacer actos públicos o privados de peleas de animales o hacer corridas de toros en que se mata, lastima o agrede a los animales.
