La campaña de familiares de víctimas de accidentes de tránsito, que busca visibilizar las tragedias, cumple 20 años.
Las grandes ciudades están sujetas a uno de los tipos de muerte más evitables que hay: los accidentes de tránsito. Es que si se respetaran las normas y se manejara de acuerdo a la prudencia y responsabilidad, estas tragedias, que habitualmente encabezan los rankings fatales al año, podrían disninuirse drásticamente. Hace dos décadas que en la Ciudad de Buenos Aires hay una campaña formulada por familiares de víctimas de accidentes de tránsito para mejorar la seguridad vial. Son las emblemáticas "estrellas amarillas", que se colocan en cada lugar donde una persona perdió la vida.
Un relevamiento reciente mostró que Villa Crespo es uno de los tres barrios con más estrellas amarillas de todo el territorio porteño. El mismo lo llevó a cabo la Gerencia de Educación y Convivencia Vial de la Ciudad de Buenos Aires, que determinó que al momento, hay colocadas 264 estrellas, de las cuales más de la mitad se concentran en Villa Crespo, Palermo y Constitución.
La situación responde al alto tránsito, fundamentalmente en avenidas como Corrientes, Córdoba y Juan B Justo. Pero al mismo tiempo, se destacan las ciclovías, los cruces peatonales sin semáforos y el movimiento nocturno, bajo los efectos de alcohol o con menor prudencia por la sensación de que habrá menos autos circulando. Así, se genera un clima que potencia la posibilidad de siniestros entre autos, peatones y ciclistas.
En la Comuna 15, además de las estrellas amarillas, hay un homenaje que hasta ahora no tiene antecedentes en su tipo. Se trata del mural que recuerda a Martina Miranda, la adolescente asesinada por un conductor borracho en 2016, en Scalabrini Ortíz y Vera. El mismo se pintó en Gurruchaga 1070, Villa Crespo, y lleva el nombre ‘Flores para Martina’, con el impulso de la Comuna 15 y la declaración de Interés Cultural por parte de la Legislatura.
Las estrellas amarillas pueden verse dentro del Mapa Oficial que está dispuesto por el Gobierno de la Ciudad, y se actualiza de manera periódica. Allí se muestra la gran cantidad de víctimas fatales registradas en el cruce de Juan B Justo y Corrientes y la zona de Corrientes y Scalabrini Ortíz, ambos caracterizados por alto tránsito, a pesar de contar con semáforos.
La colocación de estrellas amarillas se inició el 21 de septiembre de 2005, con la instalación de la estrella de Paolo Mellano a partir de la iniciativa de la asociación "Red Nacional de Familiares de Víctimas de Tránsito" en Olivos, provincia de Buenos Aires.
Posteriormente, después de la Tragedia de Ecos, en 2008, que marcó a fondo la demanda de políticas de seguridad vial, se replicó en la Ciudad de Buenos Aires, gracias al impulso de Madres del Dolor y ACTIVVAS. Las tres organizaciones buscan generar un llamado de atención que nos convoca a tomar conciencia y respetar la vida: la nuestra y la de los demás. Por eso, formalizaron un acuerdo en 2010 con el Gobierno porteño para que se trasladen las solicitudes de colocación, a los que la administración de la Ciudad de Buenos Aires responde con la instalación en la esquina indicada sin costo alguno, además de sumarlo al mencionado mapa oficial. Las 5 puntas de cada estrella representan los siguientes valores: memoria, prevención, ley, justicia y educación.
