Gracias a las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano (CMU) y el rápido accionar de la Policía de la Ciudad, fueron detenidos dos hombres que provocaron varios incendios en contenedores de residuos en distintas calles del barrio de Villa Devoto. Los hechos ocurrieron en momentos diferentes, pero con un mismo patrón: ataques intencionales que generaron preocupación entre los vecinos.

El primero de los casos se dio en la calle Joaquín V. González al 3100. Agentes de la Comisaría Vecinal 11B llegaron al lugar tras una alerta y confirmaron el incendio de un contenedor. Mientras aguardaban el arribo de los Bomberos, otro volquete comenzó a arder en la misma cuadra. Y no sería el último: se reportaron más focos en Tinogasta al 3900 y en Lincoln al 3800.

Las cámaras del CMU fueron clave para identificar al responsable. Con la descripción física y de vestimenta proporcionada por los operadores, los oficiales se dirigieron a Chivilcoy al 3400, donde arrestaron a un hombre de 38 años. Entre sus pertenencias llevaba un cuchillo de cocina y un encendedor. Además, tenía antecedentes penales por hurto, violación de domicilio, portación de armas no convencionales y desobediencia.

Pero las llamas no se detuvieron ahí.

Horas más tarde, otro pirómano fue detenido en el cruce de Avenida Beiró y Chivilcoy, también en Devoto. Había sido captado por las cámaras de seguridad mientras prendía fuego a varios contenedores. Llevaba puesta la misma ropa que permitía identificarlo con claridad. Esta vez, la intervención fue realizada por la División Investigaciones Comunales 11, nuevamente con el apoyo del CMU.

Ambos detenidos quedaron a disposición de la Unidad Flagrancia Oeste, bajo las órdenes de la fiscal Valeria Gianotti y el secretario Sergio Fortuna. Se les imputa el delito de "incendio y otros estragos", una figura penal que contempla penas severas por poner en riesgo a la comunidad.

Los hechos reabren el debate sobre la vandalización del espacio público en los barrios porteños, un problema que no solo genera gastos millonarios para el Estado, sino que pone en peligro a vecinos y servicios esenciales como el de recolección de residuos.

Fuente: Policía de la Ciudad