escuela nuevo mundo

El calendario escolar 2026 ya empieza a tomar forma en la Ciudad de Buenos Aires y, como ocurre cada año, a fines de febrero las escuelas vuelven a llenarse de mochilas, guardapolvos y expectativas. En el barrio de Villa Crespo, una institución con más de medio siglo de historia se prepara para iniciar un nuevo ciclo lectivo: la Escuela Cooperativa Mundo Nuevo.

El próximo miércoles 25 de febrero, Mundo Nuevo abrirá nuevamente sus puertas a la comunidad educativa, dando inicio a las actividades del Nivel Inicial y la Primaria. Además, continúa abierta la inscripción para primer grado, una instancia clave para muchas familias que buscan un proyecto pedagógico con identidad propia y fuerte anclaje comunitario.

Con 54 años de trayectoria, la cooperativa sostiene un modelo educativo que combina gestión social, participación colectiva y una propuesta pedagógica que pone el acento en el pensamiento crítico y la convivencia. Serena Colombo, directora de Primaria, lo resume con claridad: “Como hace 54 años seguimos construyendo una escuela que se pregunta, que observa el mundo y el territorio, que muta y que permanece. Es el lugar en el que los chicos aprenden lo que aprenden”.

Esa definición no es una frase vacía. En Mundo Nuevo, el aprendizaje no se reduce a los contenidos curriculares. Se trata, también, de aprender a estar con otros, a tomar decisiones en grupo y de manera individual, a escuchar y a ser escuchados. “Aprenden con otros y con otras, y además aprenden a convivir porque en la escuela eso también es parte de lo que se enseña”, señala Colombo. Compartir, debatir, organizarse y asumir responsabilidades forman parte de la experiencia cotidiana.

La vida institucional no se limita al aula. La cooperativa se construye día a día con la participación activa de familias y trabajadores. Un ejemplo de esa dinámica es la feria “La Copada”, un encuentro que reúne a la comunidad un sábado cualquiera, mate de por medio, para intercambiar producciones, juegos y momentos de encuentro. No es solo un evento: es la expresión concreta de un proyecto que entiende a la escuela como espacio de red, de vínculos y de construcción colectiva.

En un contexto social atravesado por la fragmentación y la sensación de aislamiento, desde Mundo Nuevo sostienen que las escuelas cooperativas pueden ser ámbitos de contención y acompañamiento. “En estos tiempos de tanta soledad, creemos que las escuelas cooperativas y de gestión social somos lugares de encuentro, de proyectos y, obviamente, de mucho aprendizaje”, afirma la directora.

El modelo de gestión que impulsa la institución no es aislado. Mundo Nuevo forma parte de la Federación de Cooperativas y Entidades Afines de Enseñanza de Buenos Aires Ltda. (FECEABA) y de la Federación de Cooperativas y Entidades de Educación de Gestión Social de la República Argentina Ltda. (FECEEGESORA), espacios que agrupan a cooperativas y entidades asociativas educativas de todo el país. Estas organizaciones promueven el reconocimiento y la reglamentación de la gestión social dentro del marco de la legislación educativa vigente, visibilizando experiencias que, desde hace décadas, funcionan en distintos puntos de la Argentina.

La propuesta pedagógica cooperativa se apoya en la participación democrática, la corresponsabilidad y la construcción de acuerdos. No se trata solamente de una forma de administración, sino de una manera de entender la educación como proceso colectivo. Las decisiones se discuten, se comparten y se proyectan en comunidad.

De cara a 2026, Mundo Nuevo renueva su apuesta por seguir creciendo sin perder su identidad. En un barrio dinámico como Villa Crespo, donde conviven historia y renovación urbana, la escuela mantiene su impronta barrial y su vocación de puertas abiertas. Quienes estén interesados en inscribir a sus hijos en primer grado pueden comunicarse a los teléfonos 4855-8367 y 4854-2019 o escribir al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
para recibir información y coordinar entrevistas.

“Invitamos a quienes anden cerca del barrio a acercarse y conocer cómo trabajamos”, concluye Colombo. La invitación no es solo para sumarse como familia, sino para fortalecer redes en tiempos que exigen más comunidad y menos indiferencia.

Así, mientras el calendario marca el inicio de un nuevo ciclo, en Villa Crespo la cooperativa Mundo Nuevo vuelve a ponerse en marcha con la misma convicción que la vio nacer: educar no es solo transmitir saberes, sino construir juntos un mundo posible.