Son obras que complementan las que habían sido terminadas en febrero, que obligaron a restricciones vehiculares.
En la Ciudad de Buenos Aires hay más de una decena de arroyos entubados que ante las tormentas fuertes provocan crecidas y generan inundaciones. Por eso, se vuelve prioritario encarar obras hídricas ya sea nuevas, o reforzar las ya existentes para prevenir tragedias como las que se supieron dar en distintos momentos en nuestro territorio.
En ese marco, el Gobierno de la Ciudad anunció este semana la culminación de obras hídricas en arroyos de distintas partes del suelo porteño, entre ellos, el contorno del Arroyo Vega, en Parque Chas. Se trata principalmente de las tareas que estaban siendo llevadas a cabo debajo de la calle Quirós, como un nuevo conducto por el cual pueda drenar el agua y descomprimir el entubado.
La gestión de Jorge Macri celebró la novedad, enfatizando que ante el cambio climático se vuelve imperioso proceder con este tipo de intervenciones hídricas, a sabiendas que serán por desgracia cada vez más frecuentes las tormentas y la acumulación de agua en poco tiempo.
“El cambio climático es una realidad que nos desafía con tormentas de gran intensidad y mucha cantidad de agua que cae en poco tiempo”, sostuvo sobre ello Macri, y agregó: “Estas obras permiten mayor escurrimiento del agua y complementan el entubado de nuestros arroyos”. En las últimas jornadas, el alcalde capitalino estuvo recorriendo algunos de los puntos de obra, junto al ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi.
Según detalló un parte oficial, "la ampliación de la red pluvial es una prioridad de la gestión de Jorge Macri para proteger a los vecinos de los temporales intensos, una realidad cada vez más frecuente que afecta a las grandes capitales". En este punto cabe precisar que la Ciudad de Buenos Aires está atravesada por 12 arroyos y los nuevos desagües mejoran su capacidad para derivar grandes caudales de agua con mayor velocidad hacia zonas de descarga.
Por todo esto, indicaron, periódicamente se hacen tareas de mantenimiento “para verificar el estado de conservación de la red, solucionar filtraciones o fisuras, y hacer una limpieza profunda de cunetas, sumideros y conductos”. Esto incluye la limpieza de más de 30 mil sumideros, 11 estaciones de bombeo y 32 pasos bajo nivel, entre otras acciones.
Estas intervenciones se suman a otras que fueron terminando en estos días en otras comunas porteñas. Y en lo que respecta a Parque Chas, es un apéndice de la mega obra que había sido concluida en febrero, la del Ramal Lugones del Arroyo Vega, la cual había provocado cortes de calle por años en algunas aceras de este barrio, Villa Ortúzar y Villa Urquiza.
Sobre ello, este periódico había informado que aquellas tareas eran a su vez complementarias del Segundo Emisario del Arroyo Vega, que desemboca en el Río de la Plata. El ramal cuenta con un conducto principal de hormigón armado de 1.9 kilómetros de longitud, compuesto en su mayor parte por tramos ejecutados mediante excavación a cielo abierto, tunelera tipo Pipe Jacking y túnel convencional, y corre bajo las calles Estomba, Montenegro, Chorroarín, Caldas, Mariano Acha, Alvarez Thomas y Lugones, este último tramo, atravesando Villa Ortúzar.
