La investigación incluyó un amplio operativo, con 70 allanamientos en distintas zonas.

Con el avance de la tecnología, cada vez son más comunes los delitos informáticos y las estafas financieras. Precisamente, un trader vinculado a operaciones financieras fraudulentas cayó preso el último fin de semana en su vivienda de Villa Urquiza. Fue luego de un enorme operativo de investigación, que abarcó unos 70 allanamientos en distintas zonas de Capital y Gran Buenos Aires.

El trader financiero era denominado "el fantasma", por su facilidad para permanecer en el anonimato. Esta es una virtud muy valordada en los estafadores, que suelen ser personas que no se dan a conocer con facilidad y están lejos de la fama y el reconocimiento. El detenido manejaba enormes volúmenes de dinero: unos 12 millones de dólares, se estima.

El hombre en cuestión tenía cerca de 40 años y fue aprehendido en su departamento de Villa Ortúzar, a metros de Avenida de Los Incas. Para dar con él, se desarrolló un enorme operativo denominado "Hermes", del cual intervinieron integrantes de la Policía de la Ciudad, la Policía Bonaerense y el Departamento de Ciberdelitos de la Procuración de la Provincia. Se realizaron unos 70 allanamientos, de los que participaron agentes fiscales de localidades de Junín, Lomas de Zamora, La Plata, Avellaneda-Lanús, Dolores, Bahía Blanca, San Nicolás, Azul, Pergamino, San Isidro y Necochea.

"En estos procedimientos se logró el secuestro de una suma importante de dinero en efectivo, pesos y dólares norteamericanos, computadoras, teléfonos celulares, tarjetas de memoria, pendrives, tarjetas SIM (chips para celulares), tarjetas de crédito y débito y armas de fuego. Hasta ahora se han reportado 50 personas identificadas y detenidas", detalló el Ministerio Público Fiscal (MPF) bonaerense en un comunicado de prensa horas después de la detención.

"Las investigaciones iniciadas por denuncias ante el MPF constituyen en su mayoría maniobras de phishing e ingeniería social, que dieron lugar a operaciones bancarias fraudulentas denunciadas por el Banco Provincia, institución que desde el primer momento colaboró con la justicia para desentrañar las maniobras y dar con los sospechosos", se indica asimismo.

Las sospechas iniciaron con los movimientos de billeteras virtuales, que superaron los 11,5 millones de dólares de movimiento en solo un año. Por eso, está acusado de invertir en criptomonedas el dinero que organizaciones criminales robaban en megaestafas virtuales. Se presume que el hombre recibía el dinero de las bandas que cometían las estafas y lo diversificaba, para lavar dinero y alejar sospecha por la acción criminal.

Dentro de su modus operandi, el detenido manejaba una camioneta 4x4 último modelo, pero también tenía otros tres autos: un Volvo, un Mercedes Benz y un Hyundai, modelos modestos para distraer en su estilo de vida. No obstante, viajaba en Buquebus a Uruguay para hacer viajes muy cortos. 

A Uruguay viajaba con los hard wallet, usual en la jerga, y en una cueva monetizaba las criptomonedas en dólares y las depositaba o las entregaba a quien debía. Así sacaba el dinero de la Argentina y pasó la frontera solo con un pen drive en el bolsillo. Este modus operandi es clásico para el dinero no declarado.